Apreciad@ visitante,

Es un placer conocerte. Y, como dicen que las primeras impresiones son tan importantes, he decidido que no voy a engañarte.

Aunque busques y busques, he de confesarte que no encontrarás Arsonville ubicada en ningún mapa. No es ninguna ciudad localizable. No es ningún lugar delimitado, y a la vez es muchos de ellos. Podrías decir que es un mundo ficticio. O, si eres de los míos, podrías decir que es un mundo al que sólo puedes acceder a través de esta puerta.

Y como tal, es diferente. Sólo un poco, pero sus reglas son distintas. No te aconsejo buscar un órden lógico, cronológico, o temporal entre las historias. Pero sí te recomendaría estar atento. En Arsonville, lo que parece un final puede no serlo tanto. Los que parecen malvados se pueden convertir en buenos, los protagonistas pueden caer en el olvido, y ese anciano solitario que sorbe el café a tu lado puede llegar a ser el gran protagonista del próximo relato.

Aunque, visto así, este mundo no parece tan distinto al nuestro. Quizá incluso llegue a gustarte.

Si es el caso, y si me lo permites, he de pedirte un favor. Si esto te gusta, si decides quedarte acompañando al forastero Ben, cuéntamelo. Y cuéntaselo a todos aquellos que creas que también pueden disfrutar en Arsonville.

Al fin y al cabo, siempre dejo la puerta abierta.

Bienvenid@ a Arsonville.